Cuando tienes una fecha concreta para volver a ocupar la casa, una vivienda recién pintada debe valorarse también por el estado de las paredes y el origen de sus manchas. Antes de decidir, deja identificadas las comprobaciones pendientes antes de cerrar la elección.
Cuando prevés utilizar el inmueble solo parte del año, elige el acabado según estancia, uso y soporte, además de por el tono. Antes de decidir, comprueba las referencias exactas en lugar de elegir solo por una fotografía.
Cuando necesitas adaptar la vivienda a más usuarios, si planeas reformar instalaciones, organiza primero las aperturas y reparaciones y después el acabado de pintura. Antes de decidir, valora la decisión con el estado comprobado y con lo que deseas conservar.