Cuando necesitas adaptar la vivienda a más usuarios, antes de comprar una casa para reformar, separa reparaciones necesarias de mejoras que pueden realizarse después. Antes de decidir, incluye el uso previsto y la conservación al comparar el coste del conjunto.
Cuando eliges productos antes de comenzar una reforma, comprueba qué cambios dependen de instalaciones ocultas antes de elegir acabados o muebles. Antes de decidir, acuerda cómo se verificará el resultado una vez instalado o preparado el espacio.
Cuando comparas la sustitución de un elemento con su reparación, define el orden de los oficios para evitar que un trabajo terminado tenga que abrirse de nuevo. Antes de decidir, contrasta la información comercial con las medidas y condiciones de instalación.