Termos verticales
Se colocan con el depósito en posición vertical, según el montaje previsto por el fabricante. Son una opción habitual cuando hay altura disponible. Antes de sustituir uno se revisan las medidas, el peso lleno, los anclajes y el acceso a las conexiones.
Termos horizontales
Permiten aprovechar espacios bajos o alargados. Su distribución interior está preparada para esa orientación: no debe tumbarse un termo vertical suponiendo que funcionará igual. La ubicación de las tomas y el espacio necesario para mantenimiento deben comprobarse en el modelo elegido.
Termos multiposición
Admiten las posiciones que indica su documentación técnica. Resultan útiles cuando la instalación obliga a adaptar la orientación del equipo. Hay que respetar el sentido de montaje y la disposición de conexiones; multiposición no significa que cualquier colocación sea válida.
Termos planos, estrechos y de doble depósito
Buscan adaptarse a huecos donde un depósito cilíndrico resulta voluminoso. Algunos modelos utilizan dos depósitos y controles de calentamiento específicos. Conviene comparar profundidad real, capacidad útil y tiempo de recuperación, además de comprobar si hay espacio para intervenir en sus componentes.
Termos pequeños para un punto de consumo
Los equipos compactos pueden atender un lavabo o fregadero próximo, según su capacidad y prestaciones. No deben elegirse como sustituto automático de un equipo para varias duchas. La versión sobre encimera o bajo fregadero debe corresponder al montaje indicado por el fabricante.
Termos de capacidad media y gran capacidad
Se seleccionan relacionando número de usuarios, duración de las duchas y tiempo entre usos. Un depósito mayor necesita más espacio y soportes adecuados. Antes de aumentar litros, revisamos si la instalación admite el nuevo equipo y qué recuperación ofrece a la temperatura de uso.
Termos con resistencia sumergida o envainada
La resistencia puede estar en contacto directo con el agua o alojada en una vaina, según el diseño. Esta diferencia afecta al mantenimiento y a la forma de acceder al componente. La elección se valora junto con la calidad del agua, la protección del depósito y los recambios.
Termos programables y conectados
Incorporan funciones de programación, aprendizaje de hábitos o control remoto, dependiendo del modelo. Pueden ayudar a organizar el calentamiento, pero el ahorro depende del uso y de la configuración. Si falla la conexión, hay que distinguir el control digital del funcionamiento del propio equipo.
Acumuladores con bomba de calor para ACS
Calientan el agua aprovechando energía del aire y la almacenan en un depósito. Son una alternativa diferente al termo de resistencia. Requieren valorar volumen, circulación de aire, ruido, condensados y tiempo de recuperación antes de decidir su ubicación.
Acumuladores solares y depósitos con intercambiador
Pueden trabajar con captadores solares u otra fuente térmica compatible. El depósito, el intercambiador y el apoyo energético forman parte de un sistema conjunto. Una incidencia debe situarse en ese conjunto antes de decidir si procede reparar un componente o sustituir el acumulador.
Qué necesitamos saber para ayudarte
Para reparar, facilita marca, modelo, litros y síntoma. Para renovar, explica cuántas personas usan el agua caliente y cuándo coinciden los consumos. Comparamos el equipo existente con el hueco, las conexiones y el uso que necesitas recuperar.