Si la casa permanece desocupada durante una temporada, conserva las instrucciones del calentador y encarga las operaciones técnicas a personal habilitado. Para dar continuidad a este cuidado, es útil separar lo que puede comprobar el usuario de lo que necesita una visita técnica.
Si la vivienda se utiliza todos los días, comunica errores de encendido o temperatura con la referencia del equipo, sin manipular su combustión. Para dar continuidad a este cuidado, cada observación debería indicar fecha y condiciones en que se ha producido.
Si se quiere ordenar un historial de conservación, mantén identificados los elementos de alimentación y evacuación para explicar la instalación al profesional. Para dar continuidad a este cuidado, la preparación debe contemplar también el espacio necesario para la siguiente revisión.